La historia de la “flauta Ganassi”

Flauta modelo Ganassi de Fred Morgan (1978)

Flauta modelo Ganassi de Fred Morgan (1978)

El modelo de “flauta Ganassi” es conocido por todos. Sin embargo, hemos de adelantar ya que las “flautas Ganassi” que conocemos hoy en día nunca existieron como tales, sino que se trata más bien de la recreación, con algunas adaptaciones, de una flauta renacentista conservada en el Kunsthistorisches Museum de Viena con la sigla SAM 135. La característica fundamental del instrumento es que el diámetro del interior es amplio y cilíndrico, abriéndose en el pie una campana de aproximadamente un tercio más amplia que el diámetro del resto del cuerpo del instrumento.

Esta estructura nos proporciona una flauta cuyo ámbito es muy amplio, llegando a alcanzar una gama de dos octavas y una sexta. Además de este registro particularmente amplio también se ha de destacar que sus posibilidades dinámicas son enormes, su timbre se caracteriza por un sonido amplio, redondo, radiante y potente, esto se puede ver tanto en la potencia del sonido que adquirirá en el registro grave como en el registro agudo, donde el sonido seguirá siendo amplio y directo. De esta manera, se necesitará una gran cantidad de aire para que se le pueda sacar el mayor rendimiento a ese excepcional timbre que ostenta la “flauta Ganassi”.

Las flautas según el “modelo Ganassi” son usadas hoy en día para la interpretación de música del siglo XVI (algunos ejemplos serían las disminuciones y recercadas de compositores como Bassano, Ortiz y Virgiliano), del siglo XVII (canzonas y sonatas de compositores como Castello, Fontana, Uccelini) y obras contemporáneas del siglo XX y XXI (música de Eggert, Moser, Tsoupaki…).

Sylvestro Ganassi

Para entender la historia del “modelo Ganassi” hemos de remontarnos al año 1535. Sylvestro Ganassi nace en el año 1492 en Venecia (Italia), cerca del “fontego della farina” o granero en las cercanías del puente de Rialto, este “fontego” se acabaría convirtiendo en el gentilicio de Ganassi. Instrumentista y autor de dos tratados, se sabe que fue miembro de los “Pifferi del dux”, estuvo empleado por la Signoria de Venecia, y es casi seguro que compuso música cortesana para los Dogos y litúrgica para la Basílica de San Marcos.

Así, en 1535 Ganassi escribe Opera Intitulata Fontegara, un minucioso y detallado manual sobre la flauta de pico muy diferente a cualquier otro del siglo XVI, los cuales tenían carácter casi enciclopédico. Ganassi se lo dedica a su Serena Alteza Andrea Gritti, príncipe de Venecia. Dentro del tratado descubrimos el motivo principal de la realización de este tratado, el cómo glosar. Presenta así tablas de passaggi para aplicarlos a líneas melódicas preexistentes, como pueden ser las de un madrigal que se quiera ornamentar. Además de esto también presenta muchos aspectos relacionados con la técnica y que vienen enteramente desarrollados con gran rigor por este instrumentista italiano. Podemos ver textos donde describe cómo se ha de soplar para producir un sonido bello, las distintas maneras del uso de la articulación y los tipos que hay, reglas para improvisar, el cómo trinar semitonos, tonos enteros, trinos de tercera y en definitiva, el cómo la técnica ha de subordinarse a la expresividad.

Se trata, pues, un tratado muy completo y con gran valor histórico que nos cuenta de primera mano cómo se concebía en el siglo XVI la técnica de la flauta de pico. Sin embargo, lo más controvertido de este tratado son sin duda las tablas de digitación que presenta Ganassi en él. En estas tablas se nos habla de que la flauta tiene un registro muy amplio, alcanzando las dos octavas y una sexta. Normalmente los instrumentistas suelen abarcar una octava y una sexta, Ganassi llegó a tocar hasta dos octavas, sin embargo, habiendo experimentado con la digitación de la que disponía llegó a ampliar su ámbito hasta alcanzar ese registro, las notas que no llegó a poder realizar son extremadamente difíciles de producir, pues se necesita una gran cantidad de aire y concentración del sonido para que lleguen a sonar. También indica que dependiendo de qué constructor sea la flauta que se use se puede llegar a conseguir estas notas o no.

Errores comunes a los que induce el tratado de Ganassi

Portada del tratado Fontegara de Ganassi

Portada del tratado Fontegara de Ganassi

Y aquí es cuando empieza toda la confusión sobre el modelo Ganassi. La edición moderna de este tratado fue publicada en 1956, sin embargo los constructores no se interesaron por las características que tenían los modelos de los que hablaba Ganassi hasta los años 70.

Como es bien sabido, Sylvestro Ganassi no fue un constructor de flautas, se sabe que compuso y que era un buen instrumentista, pero no tenemos ninguna evidencia o referencia literaria que nos haga pensar que además de ser un estudioso de la técnica y de todas las posibilidades de cómo glosar fuera un constructor. De esta manera lo primero que se ha de desmentir y que a menudo estamos acostumbrados a asumir sin una vista atrás hacia la historia de Ganassi es que el modelo de flauta Ganassi no se llama así porque la construyera él y se hayan reproducido copias fidedignas a partir de modelos suyos que se han encontrado. Realmente lo que dice Ganassi en su Opera Intitulata Fontegara es que él conoce tres familias de constructores que cumplen los “requisitos” de los que habla su tratado, nos referimos con estos requisitos a la realización en la flauta del registro tan amplio de dos octavas y una sexta que exhibía en sus tablas de digitación. Estas familias de constructores de flautas que cumplirían con este perfil serían los Schnitzer, los Schrattenbach y los Bassano. Dos de ellas alemanas y la otra veneciana.

Parecería que aquí queda todo más claro habiendo descartado que realmente no hay flautas pertenecientes a Ganassi y que sin embargo él se refiere a las pertenecientes a otros constructores, pero el tema se vuelve a complicar cuando haciendo un balance de los instrumentos que nos quedan de la época de Ganassi vemos que no se han conservado muchas flautas de estas familias, mayormente de la familia de los Bassano y éstas no pueden realizar las posiciones de Ganassi, tan sólo pueden realizarlas algunas tenores y bajos de las familias alemanas y no sin cierta dificultad.

Los años 70

Fred Morgan

Fred Morgan

Fred Morgan

En 1970 Fred Morgan viaja hasta Viena y encuentra una flauta anónima en el Kunsthistorisches Museum de Viena cuyo número de catálogo es C8522 (también se la conoce con la sigla SAM 135). Para asegurarse de que el instrumento era el que se buscaba, se comprobaban tres notas, la fundamental, su octava y la segunda octava, si las dos octavas estaban afinadas era probable que la flauta encontrada correspondiera a un modelo al cual se le pudiera aplicar la digitación Ganassi. Así, Morgan pensó que la flauta que había encontrado era una de las que describía Ganassi y haciéndole unos arreglos en sus copias al tubo interno y al voicing consiguió el registro del que se habla en el tratado. A partir de este modelo, habiendo medido todos sus parámetros, empezó a fabricar modelos a los que llamaría flautas Ganassi y que tendrían unas medidas basadas en el original histórico, pero no idénticas a éste, ya que en realidad presentan muchas diferencias entre sí.

Flauta SAM 135 (Kunsthistorisches Museum, Viena)

Flauta SAM 135 (Kunsthistorisches Museum, Viena)

Sin embargo aquí se plantea otro problema, ya que hasta ese momento se pensaba que las flautas del siglo XVI eran flautas sólo de consort, es decir que contradecían la idea que se podría sacar del tratado de Ganassi, pues él parecía hablar de un instrumento solístico con un gran registro que le podía permitir una gran versatilidad y virtuosismo.

Tiempo más tarde se descubrió que esta flauta pertenecía a un consort, por lo que no era un instrumento solístico. Sí que podía cumplir con los requisitos de la digitación de la flauta Ganassi y podría realizar giros melódicos muy virtuosos llegando a notas muy agudas, pero realmente su lugar era el consort y esas notas tan agudas de las que habla Ganassi no era muy usual que fueran utilizadas.

Además de todo esto, se ha de tener en cuenta que este modelo encontrado no está en perfectas condiciones, tiene una gran raja a lo largo de la cabeza en la zona del canal, le falta un trozo del bisel y aun así, suena bien, con una gran potencia y equilibrio de sonoridades. Viendo las condiciones en las que Morgan se encontró la flauta, no se puede tener una evidencia fiable de que las medidas que tomara fueran exactas (parece que ni siquiera se le permitió sacar el bloque para medirlo), sino que más bien todo sería parte de una hipótesis sobre la que basaría sus reproducciones.

Frans Brüggen

Frans Brüggen

En la misma década de los 70 hubo más constructores que también midieron este modelo e hicieron sus propias copias. Aquí se produjo un conflicto entre tres grandes estudiosos de la flauta de pico: David Lasocki, Alec Loretto y el propio Fred Morgan. Se debatía quién había sido el primero en crear el primer modelo de flauta Ganassi. Parece claro que el primero en sacar las medidas del modelo C8522 fue Morgan y que a partir de ahí los demás usaron sus medidas, Loretto fue el primero en darse cuenta de que esa flauta podría funcionar como una Ganassi y un par de años más tarde también llegó a esa conclusión Morgan. Tras esto fue Morgan el que popularizó el modelo pues construyó varias flautas que después utilizaría el afamado flautista Frans Brüggen, quien dio a conocer el nuevo modelo y las flautas de Morgan por toda la esfera de la flauta de pico con sus conciertos y su fama como intérprete. Brüggen aprovechó la potencia del volumen y el sonido directo y un poco más duro de los modelos de Morgan así como su amplitud de registro.

En este vídeo podemos ver al famoso flautista Frans Brüggen desplegando su musicalidad sobre el escenario. En muchos de sus conciertos en los que usaría las flautas de Morgan llegó a darle a este modelo una gran repercusión en el mundo de la flauta de pico

Bob Marvin

Bob Marvin en una de sus visitas a Sevilla

Bob Marvin en una de sus visitas a Sevilla

Otro constructor de vital importancia para la flauta Ganassi es Bob Marvin. Bob desarrolló el modelo de la flauta Ganassi mediante otros medios, no partió en las medidas del modelo C8522 como hizo Morgan sino que investigó sobre otros modelos que también eran aptos para usar la digitación Ganassi, y mediante el dibujo de la portada del tratado de Ganassi y algunos dibujos más sacó sus modelos. Marvin experimentó con las medidas y el tubo hasta conseguir una flauta que cumpliera con los requisitos de Ganassi, alcanzando la amplitud de registro requerido. Sin embargo, como dirá en alguno de sus artículos, aunque sus flautas llegan a las notas agudas de las que habla Ganassi, realmente, a partir de la tercera octava el sonido pierde mucha calidad.

Tras ver la trayectoria de estos dos constructores podemos advertir cómo el modelo de la flauta Ganassi es un invento reciente, hecho a partir de hipótesis tras las cuales los modelos de los constructores pioneros como Morgan fueron difundidos por otros constructores que añadieron sus arreglos también a estos modelos. Es por tanto que lo que conocemos como flauta Ganassi podría decirse que es la mezcla de los arreglos que se le hicieron por varios constructores a las copias de un original que tenía todas las características que hacían pensar que esa era una flauta Ganassi.

Adrian Brown

Adrian Brown con el consort de flautas inglés Fontanella

Adrian Brown con el consort de flautas inglés Fontanella

En los últimos años, el constructor Adrian Brown ha liderado una corriente de pensamiento reiterando que la flauta Ganassi que conocemos hoy en día no es una copia histórica fidedigna, sino como hemos dicho antes una reconstrucción basada en hipótesis. También asegura que el modelo de flauta que tomó Morgan para copiar su estructura y hacer sus flautas, no es el único que responde a las digitaciones de Ganassi, sino que existen más flautas en las que funcionan. Realmente, para que estas digitaciones especiales funcionen en la flauta, los taladros han de ser más cilíndricos y casi siempre en flautas pequeñas, aunque se conservan tenores y bajos del siglo XVI en las que también funcionan, por lo que podemos usar las digitaciones Ganassi en estas flautas de registro mucho más grave. Aunque al ser flautas de consort, en principio no estaban destinadas a tener el papel de flauta solista y a desplegar un gran registro ni unos giros melódicos virtuosos (aunque esto dependerá siempre en igual medida de las habilidades del instrumentista y de las posibilidades del propio instrumento).

Él es quien ha investigado hasta ver que de las tres familias a las que se refería Ganassi en su tratado sólo algunas flautas alemanas pueden usar las digitaciones de Ganassi. También señala que la construcción de las flautas de estas familias es anterior al desarrollo de las digitaciones que permiten este registro tan amplio, por lo que es algo que puede encontrarse en ciertas flautas y en otras no, lo que explicaría que no en todas las que se han encontrado de la misma familia o consort funcionen por igual.

Consort de flautas de Adrian Brown propiedad del grupo de flautas B-Five

Consort de flautas de Adrian Brown propiedad del grupo de flautas B-Five

Actualmente las flautas Ganassi se han desarollado en varios modelos como la soprano en do, la alto en fa y en sol, siendo construidas en una pieza (lo que parece aportar ciertas ventajas), en dos piezas y en distintas afinaciones, como la = 415 Hz, 440 Hz y 466 Hz.

Tras las polémicas sobre modelo Ganassi, algunos constructores han preferido dejar de lado los modelos inventados y pasar a la copia rigurosa de instrumentos históricos. De esta manera, el modelo Ganassi es hoy aceptado totalmente o descartado por los flautistas en función de sus gustos, prefiriendo los modelos rigurosamente históricos o no, pero lo que es seguro es que por muy “inventado” que sea el modelo Ganassi, ha dado mucho que hablar a lo largo del siglo XX.

Bibliografía:

  1. Reflexiones sobre la flauta Ganassi de Paul Richardson
  2. Interview with Adrian Brown de Charles Fischer (12/15/2003)
  3. A Ganassi flauto, Bob Marvin, Fomhri
  4. Recorder types, en la web de Adrian Brown
  5. The Recorder: A Research and Information Guide (Routledge Music Bibliographies)
  6. Información sobre las flautas Ganassi en la web de Monika Musch

→ Más información relacionada con este artículo en este enlace.

8 pensamientos en “La historia de la “flauta Ganassi”

  1. Rescato un interesante mensaje que ha dejado Ricardo Simian al enlace del artículo que he publicado en Facebook (contesto aquí porque en Facebook, además de ser una plataforma cerrada, la conversación desaparecería pronto, mientras que aquí queda abierta, con una URL permanente y enlazable, y accesible a cualquiera). Dice Ricardo:

    “Muy bien. Finalmente se comienza a hablar como corresponde sobre este (muy lindo) modelo de flauta inventado en 1970”.

    La verdad es que es un tema en el que se puede seguir hilando muy fino. Está claro que Morgan cambió cosas respecto a la SAM 135 (además, hacer una copia exacta es siempre imposible —quizá en impresión 3D sí pero difícilmente a mano—, y en este caso ni siquiera pudo sacar el bloque para medirlo) pero no sé si podemos decir que, a causa de esos cambios, sea un modelo “inventado en 1970”. Una afirmación así sugiere normalmente algo inventado de la nada, o casi, y en este caso, por mucho que haya cambiado, esencialmente sigue siendo un modelo renacentista, con algunas medidas y parámetros cambiados, pero lejos de una invención netamente contemporánea como otros modelos actuales que no citaré aquí. ¡Gracias por el comentario Ricardo! Me interesa mucho tu opinión y el debate en este tema tan interesante.

    • Estoy de acuerdo. Mi breve comentario era demasiado corto como para entrar en el detalle que el tema merece. De todas formas, la realidad actual es que gran parte de los intérpretes y constructores de flautas creen que lo que se vende como Ganassi es verdaderamente una Ganassi y enfrentado a eso me salen comentarios quizás más provocadores de lo necesario.

      • Gracias Ricardo. Es un problema de falta de información, a veces alimentado por los propios lutieres pero sobre todo por la falta de información de quienes encargan y compran ese modelo como histórico. Espero que este artículo contribuya a aclarar algunas de las cosas que comentas.

  2. Un poco sofistico el argumento, no existe una flauta Ganassi. Ganassi no era un constructor, y ahora se han identificado los constructores de esas flautas a las que el se referia. asi que seria mas exacto referirse a esos constructores cuando se habla de copias originales (donde sea posible). Asi que creo que ganassi es mas una invencion moderna o un modo muy general para referirse a flautas que responden a la segunda octava con casi todos los orificios cubiertos

  3. Muy interesante la discusión. Pese a ser un “medio invento”, tampoco me parece una invención total. Viendo el tratado de Ganassi me parece que es un músico com una ambición en lo que atañe al desarrollo de la técnica instrumental que va más allá de un “músico de consort”. Por ello buscar una flauta con todas estas posibilidades i asociarla a su nombre no me parece mal del todo aunque sea históricamente i organológicamente discutible.

    • Muchas gracias Eloi, encantada de que la gente lea el artículo y opine sobre él. ¡Las críticas siempres sirven para mejorar!

  4. ¡Antes de nada felicito a Alba por su artículo La historia de la “flauta Ganassi”! ¡Y a Vicente por su iniciativa y la gran actividad del aula de flauta de pico en el Conservatorio Superior de Sevilla!

    Hace poco he tenido la oportunidad de probar y medir detalladamente una Ag 466 “Ganassi” en un cuerpo de madera de arce, calculo de los años 80, construida 100% por la mano de Fred Morgan.

    En su aspecto exterior, tanto en medidas como en concepto estético, la semejanza con la SAM 135 es indudable.

    Sin embargo, si la comparamos internamente con la SAM 135 podremos comprobar que las diferencias son enormes y definitivas.

    En el interior del tubo es donde está todo el “secreto”; como escuché decir a Adrian Brown: “un buen tubo (bore) soporta cualquier tipo de voicing”.

    He aquí un resumen de las principales diferencias internas del tubo reflejadas en mm:

    SAM 135 MORGAN
    total length 427,4 430
    total sound length 380,3 382,5
    bore blockline 19,0 18,85
    bore ca. 73,0 20,0 18,70
    bore ca. 74,0 20,0 19,10
    bore ca. agujero 0 20,0 19,10
    bore ca. agujero 6/7 18,7 19,10
    end 21,5 24,13

    Descripción y conclusiones sobre el tubo:

    • El interior de la SAM 135 es básicamente cilíndrico usando suaves conicidades invertidas y campana final: expande – cilíndrico – contrae – expande
    • El interior del modelo Ganassi de Morgan es ligeramente cónico en la cabeza, con un cuerpo de mayor diámetro y totalmente cilíndrico hasta casi el final con una campana acentuada: contrae – cilíndrico – expande

    El interior diseñado por Morgan para su modelo Ganassi, inspirado o no en el interior de las SAM 135, funciona de manera espectacular proporcionando un registro excepcionalmente amplio y una sonoridad poderosa.
    En mi opinión, Morgan se debió servir de la SAM 135 como inspiración y por otro lado diseñó un interior que proporcionara las digitaciones y registro reflejadas en el tratado de Ganassi.
    El resultado fue tal que su modelo se ha impuesto como punto de partida para cualquier modelo Ganassi construido actualmente.

    Por otro lado, lo que desarrolló Bob Marvin en su modelo Ganassi es muy curioso pues, en mi opinión, realizó un proceso inverso al de Morgan. El interior de la Ganassi Marvin parece inspirado en el interior de la SAM 135 así como su exterior parece creado a partir de sus conclusiones sobre el frontispicio de la Fontegara.

    En mi opinión, la “Ganassi” Morgan es copia por fuera e invento por dentro…
    Y la “Ganassi” Marvin invento por fuera y copia por dentro…

    Caminos diferentes para un mismo objetivo basado en conjeturas.

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